Dale la vuelta a tu casco y busca la correa de la barbilla. Ahí, cosida, hay una etiqueta pequeña que casi nadie mira y que decide si ese casco es legal o no. Una E dentro de un círculo, un número, una cadena de cifras que empieza por 05 o por 06. Este artículo va de lo que significa esa etiqueta, de qué homologaciones exige la DGT a un motorista en 2026 y de por qué la norma ECE 22.06, que ha ido sustituyendo a la veterana 22.05, supone el cambio más serio en cascos desde hace dos décadas.
¿Qué exige la DGT sobre homologación para el motorista?
Lo básico no ha cambiado: todo motorista debe llevar casco homologado mientras conduce una motocicleta o un ciclomotor, y lo mismo vale para otros vehículos cuando la normativa lo exige. No es una recomendación. Es una obligación legal, y desde el 1 de octubre de 2026 el Reglamento General de Circulación la precisa todavía más: el casco debe estar homologado según el Reglamento UNECE 22 y llevarse correctamente abrochado. Circular sin él, con uno sin homologar o con la correa suelta cuesta 200 euros y 4 puntos del carné. La reforma añadió otras exigencias, como guantes en vías interurbanas y calzado cerrado en cualquier vía, pero el casco sigue siendo la pieza central.
¿Qué dice el Reglamento General de Circulación sobre el casco?
El reglamento obliga a conductores y pasajeros de motos y ciclomotores a usar casco en cualquier tipo de vía, ciudad incluida. Las excepciones existen, pero son tan escasas que en la práctica no afectan a casi nadie. El texto también faculta a los agentes de tráfico para comprobar en cualquier momento que el casco cumple la normativa. Y lo hacen: en las campañas de vigilancia de motos, revisar la etiqueta de la correa es un gesto rutinario.
¿Qué normativa es obligatoria según el BOE?
La homologación de cascos no la inventa España. Procede del Reglamento n.º 22 de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa, al que nuestro país está adherido y cuyas especificaciones se publican en el BOE. Ahí se fijan los requisitos mínimos de absorción de impactos, resistencia a la penetración y eficacia del sistema de retención, es decir, lo que el casco debe aguantar para proteger la cabeza en una caída o en una colisión. Obliga a fabricantes y distribuidores que venden en España. Y obliga al motorista, que es quien responde ante el agente si el casco no cumple.
¿Cómo verificar si un casco está homologado por la DGT?
Mira la etiqueta cosida en la correa de sujeción. Debe aparecer una letra E mayúscula dentro de un círculo seguida de un número, que identifica el país que concedió la homologación; el 9 corresponde a España, el 3 a Italia, el 1 a Alemania. Después viene un código que empieza por 05 o por 06, la versión de la norma, seguido del número de homologación y del número de serie del casco. Si la etiqueta falta o está tan deteriorada que no se lee, el agente puede considerar que el casco no está homologado. Y tendrá razón para hacerlo.
¿Cómo saber si un casco de moto de segunda mano cumple la homologación?
Con un casco usado hay que ir con pies de plomo. La etiqueta puede estar en regla y aun así el casco haber perdido buena parte de su capacidad de protección, porque lo que no se ve importa más que lo que se ve. Un golpe fuerte comprime el poliestireno expandido del interior, la capa que absorbe la energía del impacto, y esa compresión no se recupera aunque la carcasa parezca intacta.
¿Qué riesgos tiene comprar un casco de moto de segunda sin homologar?
Dos, y ninguno menor. El primero es físico: un casco sin homologar, o uno homologado que ya ha recibido un impacto o está degradado, puede no proteger nada cuando más lo necesitas. El segundo es legal. Si lo llevas en un control, la sanción es la misma que si fueras sin casco. Comprar un casco usado por 40 euros para ahorrarse 150 me parece, sinceramente, de las peores economías que puede hacer un motorista.
¿Dónde comprobar el estado y la fecha de fabricación?
La fecha de fabricación suele aparecer grabada en el interior de la carcasa o impresa en la propia etiqueta de homologación. Los fabricantes y los expertos coinciden en una cifra orientativa: unos cinco años de vida útil desde la fecha de fabricación, aunque el casco parezca nuevo, porque las resinas, los adhesivos y el poliestireno envejecen con el sol, el sudor y los cambios de temperatura. Si te planteas comprar uno usado, pide al vendedor la factura original y pregúntale sin rodeos si ha sufrido alguna caída.
¿Qué factores de riesgo debo evaluar antes de comprarlo?
Revisa la carcasa a contraluz en busca de grietas finas, sobre todo alrededor de la pantalla y de la nuca. Comprueba el acolchado: si está aplastado o deshecho, el casco ya no ajusta como debe. Abre y cierra el sistema de cierre varias veces. Pregunta si ha estado expuesto a disolventes, gasolina o pinturas, que atacan los materiales de la carcasa, o si ha pasado veranos enteros al sol dentro de un coche. Basta con que uno de estos puntos falle para descartarlo.
¿Qué es la nueva norma 22.06 y por qué es obligatoria?
La ECE 22.06 es la sexta serie de enmiendas del Reglamento n.º 22 y la mayor actualización de la homologación de cascos en más de veinte años. La 22.05 llevaba vigente desde 2000. La nueva versión endurece las pruebas, añade ensayos que antes no existían y evalúa el casco en escenarios mucho más parecidos a una caída real.
¿En qué se diferencia la norma 22.06 de la ECE 22.05?
En casi todo lo importante. Con la 22.05 el laboratorio golpeaba el casco en unos pocos puntos fijos y a una sola velocidad, 7,5 m/s. La 22.06 eleva los puntos de impacto a dieciocho, repartidos por toda la carcasa, y los ensaya a tres velocidades: 6 m/s para simular un segundo golpe, la clásica de 7,5 y una más exigente de 8,2 m/s. Incorpora por primera vez una prueba de impacto oblicuo que mide la aceleración rotacional, la responsable de muchas lesiones cerebrales graves, porque en la carretera casi ningún golpe llega perpendicular. También dispara contra la pantalla una bola de acero de 6 mm a 60 m/s, unos 216 km/h, para comprobar que resiste una piedra lanzada por otro vehículo. Y revisa el sistema de retención y los accesorios que vienen integrados de fábrica, como los intercomunicadores.
¿Desde cuándo es obligatoria la norma 22.06 en 2024?
La implantación fue escalonada. La 22.06 se publicó en 2020; desde enero de 2023 ya no se conceden nuevas homologaciones según la 22.05, y desde 2024 todos los cascos nuevos que se ponen a la venta en Europa deben cumplir la 22.06. Lo que muchos motoristas no saben es que un casco 22.05 comprado antes sigue siendo legal para circular. Nadie te va a multar por llevarlo mientras esté en buen estado. Eso sí, si toca cambiarlo, el nuevo será 22.06.
¿Qué mejoras de seguridad vial aporta esta nueva norma?
La más relevante es la prueba rotacional. Un casco que solo se ensayaba con golpes rectos podía aprobar sin gestionar bien los impactos con giro, que son los que provocan las lesiones axonales difusas. Con la 22.06, los fabricantes se han visto obligados a mejorar la absorción de energía en toda la carcasa y no solo en los puntos que antes se medían. La norma también exige ensayos específicos para cascos modulares, que ahora deben demostrar su resistencia con la mentonera cerrada y, si quieren la doble homologación, también abierta.
¿Son seguros los cascos modulares para el motorista?
Los modulares se han hecho muy populares entre quienes viajan o usan la moto a diario, porque permiten levantar la mentonera para hablar, beber agua o repostar sin quitarse el casco. Durante años se discutió si eran tan seguros como un integral. La 22.06 ha zanjado buena parte de esa discusión.
¿Qué homologación deben tener los cascos modulares?
Como cualquier otro casco, deben estar homologados según la 22.05 o la 22.06. En la etiqueta conviene fijarse en dos letras. La P indica que la mentonera protege, es decir, que el casco ha superado los ensayos como integral. La J indica que se ha homologado como jet, con la mentonera levantada. Un modular con marcado P/J se puede usar legalmente de las dos formas; si solo lleva la P, debes circular con la mentonera cerrada.
¿Cómo se comportan en caso de colisionar o frenada brusca?
Los modulares homologados según la 22.06 han mejorado mucho respecto a generaciones anteriores. Los fabricantes han reforzado la zona de la mentonera y su mecanismo de cierre, porque la norma exige que no se abra de forma accidental durante un impacto. Ese era el gran miedo con los modelos antiguos: que la mentonera cediera justo en el momento del golpe y dejara la cara expuesta.
¿Qué tipo de vehículo recomienda usar casco modular?
Las motos de turismo, las trail de viaje y los scooters de gran cilindrada son su terreno natural, porque en jornadas largas la comodidad de poder abrir la mentonera se agradece. Para conducción deportiva o en circuito, en cambio, no hay discusión: integral. Es más ligero a igualdad de protección, tiene una carcasa sin bisagras y reparte los impactos de forma más homogénea.

¿Cómo elegir y comprar un casco de moto homologado?
Elegir casco es una de esas compras en las que el diseño y el precio deberían ir detrás de otras consideraciones, aunque a la hora de la verdad pesen tanto.
¿Qué aspectos revisar antes de comprar un casco de moto?
Primero, la etiqueta de homologación, a ser posible 22.06. Después la talla, que es donde más se falla: el casco debe ajustar firme, sin presionar las sienes, y no moverse cuando giras la cabeza con la correa abrochada. Pruébatelo diez minutos en la tienda, no diez segundos. El peso, la ventilación y la calidad de la pantalla no influyen en la homologación, pero sí en lo cansado que llegas a destino, y un motorista cansado reacciona peor.
¿Qué relación existe entre homologar el casco y evitar sanciones?
Directa. Los agentes verifican en sus controles que los motoristas llevan cascos homologados y abrochados. Si el tuyo no lo está, la denuncia supone 200 euros y la pérdida de 4 puntos, exactamente lo mismo que ir sin casco. Recuerda que el motorista no homologa nada: compra un casco que ya viene homologado de fábrica y se asegura de que la etiqueta siga ahí, legible.
¿Qué pasa si conduzco una moto sin casco homologado?
Que cometes una infracción grave según la Ley de Seguridad Vial, con 200 euros de multa y 4 puntos menos. Y si te caes, que es lo que de verdad importa, lo haces sin la única protección capaz de evitar un traumatismo craneal grave a velocidades medias o altas.
Preguntas frecuentes sobre homologación y seguridad vial en moto
La reforma de 2026 ha despertado muchas dudas sobre sanciones y obligaciones. Estas son algunas de las más repetidas.
¿Qué sanciones impone la DGT por exceso de velocidad y casco no homologado?
Son infracciones distintas y se suman si el agente detecta las dos a la vez. La multa por exceso de velocidad depende del tipo de vía y de cuánto se haya superado el límite, desde 100 euros sin puntos hasta 600 euros y 6 puntos en los casos más graves, por encima de los cuales el asunto pasa al terreno penal. La del casco no homologado es fija: 200 euros y 4 puntos.
¿Es obligatorio el casco homologado para todo tipo de vehículo de dos ruedas?
Para motocicletas y ciclomotores, siempre. En otros vehículos de dos ruedas depende de lo que establezca la normativa en cada caso. Los profesionales que trabajan con moto, como repartidores o mensajeros, tienen exactamente la misma obligación que cualquier otro motorista, y desde octubre de 2026 deben llevar además chaleco de alta visibilidad en todo momento.
¿Qué debo hacer si mi casco no cumple la homologación vigente?
Cambiarlo. Si ha perdido la etiqueta, ha recibido un golpe o supera con creces los cinco años, no le des más vueltas. Hoy solo se venden cascos nuevos con la 22.06, así que la decisión es sencilla. Un casco 22.05 en buen estado sigue siendo legal, pero si toca sustituirlo, no tiene sentido buscar otro con la norma antigua.


